En días como hoy, me siento realmente libre y afortunado. He tenido la grandísima suerte de leer a autores como Kafka o Nietzsche. En parte por obligación de profesores a los que en su momento odié y en parte por satisfacción personal. Ese tipo de lecturas me han otorgado libertad de pensamiento, de obra y de omisión. No necesito la aprobación de nadie para saber que mis reflexiones son moralmente correctas. Cambio de opinión cuando yo, y únicamente yo, valoro que me encuentro en un error. Quizá esto, en sí mismo, resulte erróneo. Pero, tiempo al tiempo, aprenderé más equivocándome yo mismo que siguiendo una doctrina. ¿Y a qué viene todo esto? Paciencia… ahora mismo les cuento.
El ministro de Educación y vicepresidente del Gobierno de Polonia, Roman Giertych, quiere sacar del programa escolar las obras de Joseph Conrad, Johann W. Goethe, Fiodor Dostoievski y Franz Kafka, y reemplazarlas por los libros de escritores católicos y nacionalistas polacos. En entrevista concedida al diario Nasz Dziennik , el ejecutivo señaló "que hay que modificar la lista de libros obligatorios en el programa escolar, ya que la situación histórica ha cambiado y reemplazarlas por las de escritores católicos y nacionalistas polacos".
La cadena Radio Caracas Televisión, abiertamente hostil a Hugo Chávez, dejó de emitir porque el Gobierno venezolano decidió no renovar su licencia.
Estas dos noticias, publicadas esta semana en diarios de todo el país, nos dejan entrever como las maquinaciones de los líderes políticos por mantenerse en el poder, no conocen límite alguno.
De todos es sabida esa paradoja ideológica que tiene Hugo Chávez en la cabeza, aclamando el socialismo y la revolución con actuaciones propiamente fascistas. ¿A alguien le hubiera extrañado que Franco hubiera cerrado una cadena de televisión? Este señor es un dictador. No me extrañaría en absoluto que las elecciones en su país hubieran sido amañadas para que él resultase vencedor. De verdad., no me entra en la cabeza como existen hoy en día lugares en el mundo que vivan bajo el yugo de una dictadura. Por favor, ¿quién coño tiene el derecho a mandar sobre millones de personas por sus santos cojones? ¿Quién tiene derecho a callar lo que piensa la mayoría de la población? Ojala se murieran todos.
¿Y que me dicen del vicepresidente de Polonia? ¿Cuándo se van a enterar algunas personas que el mundo no puede ni debe funcionar así? La religión para cada uno, en su casa y en privado. ¿Cuánta gente en nombre de Dios muere cada día por todo el mundo? ¿Estados católicos? ¿Estados islámicos? Pues me cisco en todos ellos sin dejar ni uno. Porque este mundo sería más acogedor si no existiera ninguna religión. Si los líderes elegidos se dedicaran a crear empleo, vivienda y a ofrecer toda la cultura existente a los ciudadanos. Con bibliotecas en las que no faltara un solo libro.
Pero es que es incluso a escala local… Por la Virgen… Por la Virgen del Rocio, que si se te ocurre tocarla sin ser almonteño te cuecen a patadas… ¡Qué sentimiento más cristiano! Miles de personas movidas por la fe, ¡y un cuerno! Vanidad, egoísmo, idolatría. En esto se convierten todas las religiones.
Ante todo esto, yo, si tengo que elegir un pensamiento que pueda arreglar el mundo, me quedo con Kant : “Obra de manera tal que la máxima de tu acción deba ser considerada como máxima universal”
Y quizá esté equivocado…tiempo al tiempo.